
Camino a diario entre los andenes de un metro, la gente, el bullismo, los pocos insultos y la desesperación por entrar a un vagón… Eso es lo que ves a diario!
En el trayecto a su destino el piensa y analiza que nunca fue al colegio, ni un titulo pudo obtener, digamos que en una escuela nocturna termino parando; todo lo que sabe lo aprendió en las calles, en la oscuridad, bajo su defensa personal. Aprendió a sobrevivir en una sociedad anormal, a entender a la gente de un vagón que transita sin cesar, te convertiste en el doctor de la filosofía, sino fuera por eso no me comprenderías.
Conoció al mundo, a ese verdadero color, sin esa persona no valía la pena esforzarse, lucho miles de veces por solo un humilde beso, solo un beso en esa noche de invierno. Ella te hacia sentir como si pudieras volar, en el misterio que guardaba sus ojos, en las palabras ocultas que sus labios guardaban. Lo enseño a luchar en un mundo, confiando en que sobreviviría en él, solo su amor lo salvo sin temer. Envueltos en líos, en una vida complicada, pero con solo una palabra de aliento, un “confió en ti” y un beso de buenas noches, lo hacia sobrevivir con ese brillo desde sus ojos…
Y mientras yo lo veía, seguía caminando en los andenes de un metro…